
Informe Pericial
Psicológico
Emitido por:
Fátima
Jiménez Gonzalo
Juan
Jesús Muñoz García
María
José Rodríguez Biezma
Índice
1. DATOS DE IDENTIFICACIÓN............................................................................... 3
1. 1. Identificación de los
peritos............................................................................... 3
1. 2. Identificación de la
familia................................................................................. 3
2. OBJETIVO DEL INFORME
PERICIAL................................................................... 3
3. METODOLOGÍA................................................................................................... 3
3. 1. Documentación
examinada.............................................................................. 3
4. ANÁLISIS DESCRIPTIVO...................................................................................... 7
4. 1. Descripción de los acontecimientos y
situación actual...................................... 7
5. RESULTADOS.................................................................................................... 19
6.CONCLUSIONES................................................................................................. 43
ANEXO................................................................................................................... 44
1. DATOS DE IDENTIFICACIÓN
1. 1. IDENTIFICACIÓN DE LOS PERITOS
Dª.
María José Rodríguez Biezma,
Licenciada en Psicología y Máster en Psicología Clínica, Legal y Forense por la
Universidad Complutense de Madrid, Dª.
Fátima Jiménez Gonzalo, licenciada en Psicología y Máster en Psicología
Clínica, Legal y Forense por la Universidad Complutense de Madrid y D. Juan Jesús Muñoz García, Doctor en
Psicología, Especialista en Psicología Clínica y Máster en Psicología Clínica
Legal y Forense emiten el presente
informe pericial psicológico acerca de las conclusiones obtenidas en el estudio
pericial psicosocial (Expediente Nº 1194/03) emitido por D. José Mecerreyes
Jiménez y Dª. Amelia de Andrés Sanz, psicólogo y trabajadora social de los
juzgados de primera instancia número 25 de Madrid.
1. 2. IDENTIFICACIÓN DE
La composición familiar es la
siguiente (ver figura 1):
·
Figura
1. Genograma
D.
o
Edad:
46 años
o
Fecha
de nacimiento: 10 de febrero de 1959
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·
43 46
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Dª.
o
Edad:
43 años
o
Fecha
de nacimiento: 19 de agosto de 1962
o
Edad:
11 años
o
10 11
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Fecha de nacimiento: 21 de mayo de
1994
o
Edad:
10 años
o
Fecha
de nacimiento: 19 de octubre de 1995
2. OBJETIVO DEL INFORME PERICIAL
Realizar un estudio y valoración del
informe psicosocial emitido por el psicólogo y trabajadora social del juzgado
número 25 de Madrid de primera instancia a petición de D. en el que se discutía “si las niñas han sido objeto de malos tratos
por parte de D. y corren peligro en caso de reanudarse la relación
paternofilial, o si, por el contrario, las mismas pudieran padecer el
denominado –Síndrome de Alienación Parental-“. Dicho informe se realiza
sobre una familia de cuatro miembros, siendo el padre D. n, la madre Dº. y las hijas
3. METODOLOGÍA
Para la emisión del
presente informe pericial psicológico se ha realizado un análisis de la
documentación aportada:
3. 1. DOCUMENTACIÓN EXAMINADA
·
Informe psicológico sobre Dª y las dos menores emitido por Dª. Sonia Lamas Millán,
psicóloga del Centro de Atención, Recuperación y Reinserción de Mujeres
Maltratadas (CARRMM) con fecha de 14 de noviembre de 2003.
·
Carta remitida por los vecinos del
matrimonio
evaluado que informa acerca de las relaciones de la familia con fecha 19 de
febrero de 2004.
·
Estudio Pericial Psicosocial sobre Dª emitido por D. José
Mecerreyes y Dª Amelia de Andrés, psicólogo y trabajadora social del juzgado de
primera instancia Nº 25 con fecha de 29 de enero de 2004.
·
Informe sobre Régimen de Visitas emitido por Dª Mónica Ceberio
Belaza, técnico del punto de encuentro familiar de Las Rozas sobre las
relaciones paterno-filiales (1194/2003) con fecha de 12 de mayo de 2004.
·
Informe sobre Régimen de Visitas emitido por Dª Mónica Ceberio
Belaza, técnico del punto de encuentro familiar de Las Rozas sobre las
relaciones paterno-filiales (1194/2003) con fecha de 12 de enero de 2005.
·
Estudio sobre Valoración de la
Situación Familiar emitido por el Equipo Técnico Nº 4 del Centro
de Atención a la Infancia (CAI – 5) con fecha de 14 de enero de 2005.
·
studio Pericial Psicosocial sobre Dª y D. emitido por D. José Mecerreyes y
Dª Amelia de Andrés, psicólogo y trabajadora social del juzgado de primera
instancia Nº 25 con fecha de 24 de junio de 2005.
4. ANÁLISIS DESCRIPTIVO
4.
1. DESCRIPCIÓN DE LOS ACONTECIMIENTOS Y
SITUACIÓN ACTUAL
El 30 de junio de 2003 D. recibe una denuncia por maltrato
psicológico que según refiere ignora. En esa época el describe la convivencia
con su pareja e hijas como normal, aunque según manifiesta “su esposa va preparando el ingreso en el
centro de mujeres maltratadas y se va llevando cosas sin que pueda sospecharlo”.
Posteriormente,
y según comenta D., con fecha de 14 de julio de 2003, Dª abandona el domicilio
familiar llevándose consigo a sus hijas al centro de la asociación de mujeres
separadas y divorciadas. Según palabras de D. , él recibe una llamada desde su móvil
al trabajo en la que nadie habla por el teléfono, si bien escucha a una de sus
hijas, Xxxxxxxxxxx concretamente, que pregunta a su madre cómo se llama el
pueblo donde están, colgándose el teléfono posteriormente.
D. relata que a finales de julio de 2003 se
entera de que su mujer le ha puesto una denuncia y de que está en el centro
referenciado anteriormente a través de su abogada, quien se pone en contacto
con un teléfono que le proporciona una amiga de Dª. Según refiere el peritado se le “ofrece un millón de pesetas por retirar la
denuncia, quedarse con la propiedad de la casa y la custodia para ella y
régimen de visitas normal”, negándose el peritado.
Posteriormente,
alude que comparece en el juzgado, siendo calificada la denuncia formulada por
Dª. como falta de amenazas. En
esas circunstancias, D. denuncia a
su mujer por secuestro de menores.
A partir de
estos acontecimientos, se inicia a través de un amigo de la pareja una
negociación calificada por D.
de “tortuosa” en la que cada
considera que su mujer exige cada vez más y “va derivando todo en las niñas”.
Según refiere D. , el día 2 de agosto de 2003
consigue hablar con su hija ,
quién según verbaliza “está muy mal, en
un casa de esas, que su madre le dice que es por el trabajo y que tiene que
firmar un papel, que ella se quiere ir a la playa, etc.”.
En principio,
las negociaciones que está realizando el matrimonio van avanzando y D. considera estar cediendo en todo, aunque
no entiende “las terribles condiciones”
que exige su mujer. En esos momentos, empieza a buscar un piso para alojarse y
que puedan regresar las hijas.
Según
manifiesta, D. , el día 20 de
agosto le llaman del juzgado para comunicarle que su mujer ha ampliado la
denuncia y ha pedido una orden de alejamiento. En esta nueva denuncia ya se
menciona a las niñas. Aunque la juez no cambia la calificación de las
circunstancias, según refiere D. Xxxxxxxxxxx, establece un alejamiento de 6
meses. A partir de aquí se rompen las negociaciones con su mujer.
A finales de
agosto se muda y dice intentar negociar por otras vías, hablar con la familia,
con su abogado, etc. Cuenta que también lo intenta la directora del que era
colegio de las niñas. Parece que todas estas formas de negociación resultan
inútiles porque según refiere D. , su
mujer va radicalizando cada vez más su postura y considera que él “las va a matar”.
Hasta
noviembre no tienen que acudir a la vista de provisionales, dónde según D. su mujer hace un relato espantoso de la
convivencia y pide que se le prive de visitas. Al mes siguiente, D. es entrevistado por un gabinete
psicosocial. En el mes de febrero se le condena por una falta de amenazas a la
madre imponiéndosele una multa de 225 €.
En marzo de
2003 se dicta sentencia de familia en los términos que recoge el informe del
gabinete psicosocial. Dicho informe
concluye “que se mantenga la situación actual en el sentido de que las
menores continúen viviendo
con su madre por ser su figura principal de referencia; en cuanto al régimen de
visitas parece conveniente que se reanude la relación paterno-filial de forma
progresiva y lo antes posible para evitar el distanciamiento que se está
produciendo durante estos 6 meses; resulta fundamental que el Sr. solicite orientación especializada
dirigida en principio y a tenor de los resultados obtenidos al control y la
expresión adecuada de hostilidad, dirigido a la mejora de las relaciones
paterno-filiales”.
Por otro lado,
vecino de la pareja, emiten una carta con fecha 19 de febrero de 2004 donde se
recoge lo siguiente: “no es cierto que
insonorizáramos la pared a causa de voces o gritos exclusivamente de D. La falta de respuesta y
discusiones en la pareja era mutua y no aislada, pero no obstante nunca oímos
malos tratos físicos entre ello o malos tratos físicos y psíquicos hacia
ninguna de sus dos hijas”.
En abril tenían que empezar las
visitas pero no se producen porque las niñas no acuden al punto de
encuentro. En el informe realizado por
APROME se menciona que “desde el 17 de
abril, primer día fijado para el comienzo de las visitas, las menores no han
llegan ningún día a acceder a las instalaciones del punto de encuentro salvo el
día de la entrevista de acogida.
vienen siempre acompañadas por las personas del centro en el que
residen. Todos los sábados, una de estas personas sube al punto de encuentro y
comunica que las niñas no quieren entrar. Los dos primero sábados, los
profesionales del punto de encuentro bajan al portal para hablar con las
menores y ver el porqué de esta situación, pero resultó difícil hablar con las
niñas las cuales se limitaban a decir que no y negar con la cabeza. El segundo
día de visita, cuando bajamos a hablar con las menores, las personas que las
acompañaban manifestaron en su presencia su convicción de que resultaría
negativo para las niñas ver a su padre y relacionarse con él. D. ha acudido al punto de encuentro
puntualmente todos los días en los que le correspondía visitar a sus hijas”.
En mayo, la
madre y su abogado piden la suspensión de visitas y aportan otro informe
emitido por Dª. Sonia Lamas. La juez rechaza el informe y deniega la suspensión
de visitas que pedían aunque suspende el plazo de 3 meses para ampliar el
régimen. La juez pide la intervención del CAI V, que se entrevista con D. en dos ocasiones. Según cuenta D. en el CAI V le comunican que no
pueden intervenir y que las niñas están sufriendo, siendo mejor que se suspendan
las visitas. Además, manifiestan que “se
detecta una gran conflictividad en la relación intrafamiliar, debido a un
enfrentamiento frontal y abierto entre ambos progenitores, con visiones del
proceso de convivencia vivido tan antagónicas que nos dan cuenta de la
imposibilidad de acercar mínimamente postura o llegar a establecer algún
acuerdo. Las menores, , se han visto en medio de esta intensa problemática,
siendo en la actualidad el –objeto- principal al que se dirige la mirada para
el mantenimiento de la pelea parental, y encontrándose, lógicamente, en una
situación emocional de gran sufrimiento, angustia y temor ante las demandas
creadas”.
A partir de
esa fecha, se producen incumplimientos todos los sábados en una evolución que
relata el informe del Punto de Encuentro. En dicho informe se manifiesta que “desde el último informe emitido, no se han
producido cambios significativos. Las visitas entre D. y sus hijas siguen sin realizarse.
Todos los sábados, las menores manifiestan no querer ver a su padre y no entran
en las instalaciones del punto de encuentro. Sí se ha apreciado un cambio en la
actitud de las menores respecto del comienzo de las visitas. En un principio,
las niñas, cuando los profesionales les preguntaban si querían entrar negaban
con la cabeza. Con posterioridad, comenzaron a ser ellas mismas espontáneamente
las que señalaban que no querían entrar ni ver a su padre, utilizando ambas
frases como –decidle a mi padre que no le quiero ver-, -decidle al juez que no
quiero ver a mi padre-, decidle a mi padre lo de siempre-“. En una ocasión las
menores devolvieron a su padre unas muñecas que éste les había dejado de regalo
en el domicilio familiar hace más de un año”. Otros datos relevantes de
dicho informe señalan como:
·
A fecha de 9 de octubre, D. solicitó que se le preguntase a la hija
menor si quería algún regalo por su cumpleaños, manifestando la niña que no
sabía lo que quería. Desde el Punto de Encentro se solicitó a la niña que se lo
pensase. Al siguiente sábado dijo
que no quería ningún regalo.
·
Otro
día D. pidió que se preguntase a las
niñas si querían ver a la familia paterna, diciéndole los técnicos a las niñas
que su abuela, sus tías y primas las querían mucho y las echaban de menos. sonrieron pero luego negaron
con la cabeza.
·
En
el mes de noviembre D. manifestó su
voluntad de que su madre y familiares pudieran venir al centro a ver a las
niñas. Los técnicos hablaron con el letrado de la Sra. quién manifestó que ésta no prestaba
su consentimiento para tal fin.
·
El
día 18 de diciembre D. pidió
que se diese a las niñas una dirección para escribir una carta a los Reyes
Magos, no accediendo las niñas.
·
En
las comunicaciones telefónicas mantenidas con , ésta manifiesta su convicción de
que las niñas estarían en peligro en caso de mantener una relación con su
padre.
Los técnicos del centro concluyen
que “a pesar del hecho de que las niñas
perciban que su padre viene a verlas cada semana pueda ser algo positivo para
no generar en ellas una sensación de abandono, no obstante, también constituye
una dinámica que refuerza a las niñas en su actitud y que no beneficia al
restablecimiento de la relación paterno-filial. De no ponerse remedio a esta
situación, se puede producir una ruptura irreversible del vínculo
paterno-filial. Desde este Punto de Encuentro entendemos que sería necesario
realizar un estudio psicológico en profundidad que determine si las niñas
efectivamente han sido objeto de malos tratos y corren peligro en caso de
reanudarse la relación paterno-filial o si, por el contrario, éstas pudieran
padecer el Síndrome de Alienación Parental”.
En abril de
2005, la juez dicta una resolución para que se haga una pericial para ver si
las niñas tienen un Síndrome de Adaptación Parental. Nosotros pedimos que lo
hagan expertos y, según refiere D., la juez lo deniega.
En junio de
2005 se vuelve a entrevistar el gabinete psicosocial y a finales de ese mes
emiten un informe. En dicho informe se concluye que “parece lo más oportuno que se suspenda provisionalmente el régimen de
visitas establecido por considerar que está perjudicando el desarrollo
psicoafectivo de las menores. Parece conveniente que las menores continúen con
la terapia individual al igual que Dª.
y que D. solicite apoyo u orientación de un
profesional especializado de cara a que se pueda operar un cambio asumiendo su
parte de responsabilidad en la situación actual. Se considera igualmente
conveniente que en el plazo de 6 meses a contar desde que el Sr. Xxxxxxxxxxx
reconsidere su actitud en los términos indicados y se haga una reevaluación de
la situación con el objeto de determinar si procede el inicio de la relación
paterno-filial”.
Finalmente, en julio, la juez dicta
un auto suspendiendo las visitas hasta que se conozcan los resultados del
informe aquí discutido.
5. MARCO
TEÓRICO DEL SÍNDROME DE ALIENACIÓN PARENTAL[1]
3. 1. CONCEPTO
El Síndrome de
Alienación Parental (en adelante SAP) propuesto por Richard A. Gardner (1985)
describe una alteración que ocurre en algunas rupturas conyugales muy
conflictivas, donde los hijos censuran, critican y rechazan a uno de sus
progenitores de modo injustificado y/o exagerado.
Su manifestación
primaria es la campaña de denigración de un hijo hacia uno de sus progenitores,
una campaña que no tiene justificación. El hijo está esencialmente preocupado
por ver a un padre como totalmente bueno y al otro como lo contrario. El “padre
malo” es odiado y difamado verbalmente, mientras que el padre bueno es amado e
idealizado. Según este autor es el resultado de una combinación entre los
adoctrinamientos de un “padre programador” y las propias contribuciones del
niño para vilipendiar al padre “diana”. En los casos en que hay evidencia de
abuso o negligencia, la animadversión del niño está justificada y, por tanto,
la explicación de su hostilidad mediante este síndrome no es aplicable.
Gardner (1998a)
describe una serie de “síntomas primarios” que usualmente aparecen juntos en
los niños afectados por el SAP (ver figura 1):
·
Campaña
de denigración: el niño está obsesionado con odiar a uno de los progenitores.
Esta denigración a menudo tiene la cualidad de una especie de “letanía”.
·
Débiles,
absurdas o frívolas justificaciones para el desprecio. El niño plantea
argumentos irracionales y, a menudo, ridículos para no querer estar cerca de su
padre.
·
Ausencia
de ambivalencia. Todas las relaciones humanas, incluidas las paterno-filiales
tienen algún grado de ambivalencia. En este caso, los niños no muestran
sentimientos encontrados. Todo es bueno en un padre y todo es malo en el otro.
·
Fenómeno
de “pensador independiente”. Muchos niños afirman orgullosamente que su
decisión de rechazar a uno de sus progenitores es completamente suya. Niegan
cualquier tipo de influencia por parte del padre aceptado.
·
Apoyo
reflexivo al progenitor “alienante” en el conflicto parental. Habitualmente los
niños aceptan incondicionalmente la validez de las alegaciones del padre
aceptado contra el odiado, incluso cuando se les ofrece evidencia de que aquél
miente.
·
Ausencia
de culpa hacia la crueldad y explotación del progenitor rechazado. Muestran
total indiferencia por los sentimientos del padre odiado.
·
Presencia
de argumentos prestados. La calidad de los argumentos parece ensayada. A menudo
son palabras o frases que no forman parte del lenguaje de los niños. Extensión
de la animadversión a la familia extensa y red social del progenitor rechazado.
El niño rechaza a personas que previamente suponían para él una fuente de gratificaciones
psicológicas.
Además de los
descritos por Gardner, otros autores han sugerido los siguientes indicadores
(Waldron y Joanis, 1996):
·
Contradicciones.
Suele haber contradicciones entre las propias declaraciones del niño y en su
narración de los hechos históricos.
·
El
niño tiene información inapropiada e innecesaria sobre la ruptura de sus padres
y el proceso legal.
·
El
niño muestra una dramática sensación de urgencia y fragilidad. Todo parece
tener importancia de vida o muerte.
·
Marcada
ausencia de pensamiento complejo acerca de las relaciones.
·
El
niño demuestra un sentimiento de restricción en el permiso para amar y ser
amado.
Figura
2. Características primarias del SAP.
SAP


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3. 2. NIVELES DE GRAVEDAD
Gardner (1998b)
plantea tres tipos de alienación (ligera, moderada y severa) con diferentes
intensidades de manifestaciones sintomáticas (ver tabla 1).
En el tipo ligero, la
alienación es relativamente superficial y los niños básicamente cooperan con
las visitas, aunque están intermitentemente críticos y disgustados. No siempre
están presentes los ocho síntomas primarios. Durante las visitas su
comportamiento es básicamente normal.
En el tipo moderado,
la alienación es más importante, los hijos están más negativos e irrespetuosos
y la campaña de denigración casi continua, especialmente en los momentos de
transición donde los hijos aprecian que la desaprobación del padre es justo lo
que la madre desea oír. Los ocho síntomas suelen estar presentes aunque de
forma menos dominante que en los severos. El padre es descrito como totalmente
malo y la madre como totalmente buena. Los hijos defienden que no están
influenciados. Durante las visitas tienen una actitud oposicionista y pueden
incluso destruir algunos bienes paternos.
En el tipo severo, las
visitas pueden ser imposibles. La hostilidad de los hijos es tan intensa que
pueden llegar incluso a la violencia física. Gardner describe a estos hijos
como “fanático involucrados en una
relación de folie a deux con su madre”. Los ocho síntomas están presentes
con total intensidad. Si se fuerzan las visitas, pueden escaparse, quedarse
totalmente paralizados o mostrar un abierto y continuo comportamiento
oposicionista y destructivo.
Tabla
1. Niveles de gravedad del SAP.
|
Manifestación Sintomática |
Ligero (1) |
Moderado (2) |
Severo (3) |
|
Campaña de denigración |
Mínima |
Moderada |
Formidable |
|
Justificaciones para el desprecio |
Mínimas |
Moderadas |
Múltiples justificaciones
absurdas |
|
Ambivalencia |
Normal |
Ausencia |
Ausencia |
|
Fenómeno del “pensador independiente” |
Normalmente ausente |
Presente |
Presente |
|
Apoyo reflexivo al progenitor “alienante” en
el conflicto parental |
Mínimo |
Presente |
Presente |
|
Culpa |